Jóvenes y Señoritas en Lo Miranda: No te suelto hasta que me bendigas

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Una linda comunión de hermanos jóvenes y señoritas se vivió el día 20 de Junio en la amada iglesia de Lo Miranda, gobernada por el pastor Héctor Cuyán. En esta oportunidad se realizó el Segundo  Encuentro Jumep del Sector 10 donde se reunieron las iglesias de Machalí, Larmahue, Graneros y la anfitriona Lo Miranda.

La jornada comenzó con un bendecido punto de predicación por las calles de la localidad. La reunión partió con el himno congregacional No. 326 “Varios años he luchado” como alabanza de llamamiento al alma que todavía no ha aceptado al Señor. Luego de ello, el coordinador dio lectura al Salmo 121: “He aquí no se adormecerá ni se dormirá el que te guarda”.

Coros Unidos alabó al Señor con la alabanza “Templos y Moradas”.

Llegó el momento de la palabra bendita de nuestro Señor. En esta ocasión estuvo a cargo del hermano Juan Pablo Morales de la Iglesia de Graneros dándose lectura en el libro de Génesis capítulo 32 versículos 22 al 29. La palabra habló a nuestra vida y nos instaba a perseverar, luchar y seguir adelante con nuestro Dios tal como Jacob luchó con el ángel diciéndole “no te suelto hasta que me bendigas”.

En el momento de las oportunidades cada iglesia tuvo la bendición de alabar el nombre del Señor. La iglesia de Machalí entonó la alabanza “¿A dónde huiré?”. Por su parte la Iglesia de Larmahue alabó al Señor con “El poder de tu amor”. Graneros hizo lo mismo con una alabanza inédita llamada “En el nombre de Dios”. Por último, Lo Miranda alabó al Señor con el cántico “Uno más grande que el templo”. Luego, cada iglesia tuvo la oportunidad de bendecir a la iglesia anfitriona con cajas de mercadería.

Coros Unidos entonó la alabanza “Por siempre te alabaré”, agradeciendo al Señor esta hermosa jornada llena de bendición y de la bella palabra con que el Señor nos alentó.

El himno final fue el No. 347 de nuestros himnarios “En horas tristes”. Al culminar, los pastores y pastoras tuvieron la oportunidad de hablar y dar consejos a esta juventud cristiana y a los padres, sabiendo que es una edad complicada donde el mundo atrae con mucha fuerza. Agradecieron al Señor por tener una juventud activa en los santos caminos que nuestro Señor trazó.

Fue una tarde de bendición y nos fuimos a nuestras casas llenos de gozo y alegría, con la confianza de que más adelante “Una bendición mayor vendrá”.


Redacción: Diego Gárate – Corresponsal Sector 10 | Fotografía: Iglesia de Machalí