Con excelencia

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Lo que manejemos, sean finanzas, sean dones, talentos, debemos ponerlo a producir para que sea de bendición.

Dios nos bendecirá en la manera en que seamos capaces de cuidar y mantener lo que él ya nos ha dado.
Somos benditos cuando atendemos de forma diligente lo que Dios pone en nuestras manos.
Cada día luchamos con nuestro propio  “yo” para poder alcanzar la perfección, la capacidad de perdonar, de amar y de darle a Él lo que no es nuestro. Luchamos con nuestras  debilidades, con nuestras dudas y con la  incomprensión.

Cada día es una batalla, pero podremos salir victoriosos si dejamos que Él gobierne nuestra vida.

Cada día es un reto, pero que al final del día podamos decir: Más de ti mi Cristo y menos de mi.
Que Él sea prioridad en todo sentido,  y si estoy atravesando alguna dificultad o circunstancias que no puedo dominar,  o batallando con un enemigo que se cruza en el camino, sea el nombre que tenga, que ese problema, circunstancia o enemigo  sirva para sacar lo mejor de nosotros, por que es ahí cuando en la dificultad se hace más sensible nuestro corazón y se hace  audible su voz.  Cuanto más nos acercamos a Dios, cuanto más aceptemos que sin Él no podemos hacer nada, saldrá lo mejor que Él puso en nosotros.  Él quiere confianza, pero confianza en Dios.

A Dios no le conmueve nuestras lágrimas, lo que a Él le conmueve es cuando encuentra fe en nosotros.

Goliat sacó lo mejor de David y porqué?: Porque Dios estaba con él y  David creyó en Jehová a pesar de que se enfrentaba a un tremendo gigante.  5 piedras insignificantes, pero tiradas con el poder de Dios, dando justo en el blanco.  Jehová respaldó a ese pequeño, acaso no lo hará con nosotros?

Que cada paso que demos  lo hagamos por su bendita voluntad. Seamos como David, pequeños en estatura, pero poderosos en fe. Con excelencia porque Él se merece todo y mucho más

.Es importante tomar en cuenta que en nuestro caminar como hijos de Dios, debemos procurar siempre la excelencia, y hacer todo de tal manera que glorifique y honre a nuestro Señor Jesucristo.

 Seas adolescente, joven, adulto o anciano, tu sabiduría y entendimiento se mostrará en tus actitudes, realizando el servicio de Dios con toda humildad y sin menospreciar a otros.

Es difícil ser ejemplo por las debilidades que uno tiene, pero no es imposible. Te animo a esforzarte porque así como joven mostrarás tu valor y como adulto tu sabiduría.

Su palabra dice que “al que cree todo, le es posible”.

Quizás, haya un mar enfrente de ti y un egipcio que te persiga, pero su palabra nos enseña, que por la Fe podemos pasar ese Mar Rojo, y ese enemigo que se levante contra nosotros se ahogará.

Te puede faltar todo en la vida, pero que nunca te falte el deseo de amar a Dios y de creer en Él y la voluntad de seguirle hasta el fin.

“Podrá romperse todo lazo, podrá el separarse el hermano de su hermano, podrá la madre olvidar a sus hijos, podrá variar su ruta los astros fijos, más nunca, nunca variará el amor eterno a sus hijos”

 Hermana Raquel Jiménez