Personajes Bíblicos | Débora

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Significado y origen de su nombre: Débora en el lenguaje hebreo significa “abeja” o “trabajadora como la abeja”.  Se deriva de la palabra hebrea  “dabar” que es una palabra común y, si bien tiene una gama de significados, sus principales verbales y nominales significados son “hablan”  “palabra” “aconseja”.

Procedencia y Origen familiar: La biblia no relata el origen familiar de Débora, como tampoco nos señala a que tribu pertenecía, ni el lugar donde nació. La biblia señala que ella desempeñaba su función de juez y profetisa entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín.

En el libro de Jueces 4:4 refiere que Débora, era mujer de Lapidot. Este nombre no aparece en ningún otro libro de la biblia refiriéndose a persona o lugar, por lo que algunos estudiosos señalan que cuando dice “Mujer de Lapidot”, más bien especifica una característica descriptiva de Débora, puesto que “Lapidot” significa “antorchas”, definiéndola como “mujer de esplendor” o “mujer en llamas” que demuestra su ardiente personalidad.

Vida y obra de Débora: La historia de Débora se encuentra relatada en Jueces en sus capítulos 4 y 5. Si bien es cierto, es una breve historia pero no le quita estima, puesto que está impregnada de valor, fe y honor mostrados en Débora.

En Jueces 4:4 se señala que ella cumplía una función de Juez, pues en ese entonces no había monarquía aún sobre Israel, más bien había un gobierno llevado por Jueces, a quienes el pueblo de Israel consultaba en situaciones conflictivas para su resolución. Ella fue la cuarta jueza en el periodo pre monárquico.

A Débora también se le describe como Profetisa en el mismo versículo 4.

Su función la ejercía en un lugar específico “bajo la palmera de Débora” (Jueces 4:5). Ella acostumbraba sentarse en ese lugar ubicado entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín.

En ese tiempo había un hombre llamado Barac, jefe supremo de los israelitas, a quien Dios le había ordenado ir en contra de Sísara, capitán del ejército de Jabín, rey cananeo de Hazor (Jueces 4:17, 23). Sísara y Jabín llevaban años oprimiendo a Israel, pero Dios tenía prevista la victoria sobre estos enemigos. Sin embargo Barac parecía tener inseguridad, e insistió que Débora fuese con él a la batalla. Débora le responde, que irá con él, pero le profetisa que Sísara será entregado en manos de una mujer.

La historia bíblica relata que Barac derrotó el ejército enemigo y que Jael, mujer de Heber ceneo, acogió a Sísara en su tienda mientras huía de la derrota y de su muerte. Sin embargo, tal cual había profetisado por Débora, Jael dio muerte a Sísara en su propia tienda, enterrando una estaca sobre las cienes de Sísara.

Barac se enteró de la muerte de Sísara, por la misma Jael, fue ahí que Barac comprobó que la palabra de Jehová se cumplió tal como fue dicha.

Este acontecimiento tan importante y liberador para el pueblo de Israel, hizo que Débora y Barac irrumpieran en un cántico a Jehová, relatado en el capítulo 5 de Jueces. Es un cántico de honor y gloria al Dios de Israel, en él se encuentran más detalles sobre la victoria obtenida.

Otro detalle importante en el capítulo 5, es que Débora declara ser “la madre de Israel”. Después de que el pueblo de Dios había torcido su corazón y desviado a otros dioses, ella se levanta para ordenar los caminos de Israel y dirigir el corazón de ellos a Jehová su Dios, ¡que maravillosa intensión y acción de Débora! Ella da todo loor y gloria a Dios por la victoria obtenida por el ejército israelita, y porque nuevamente Israel volvía a recuperar la fe en Jehová.

Débora nos enseña que con valor, amor, vigor, fe y devoción a Dios, se puede ejercer un liderazgo poderoso ante muchos oponentes y aún en medio de una opresión fuerte.

Israel entendió su visión, por eso consultaban a Débora en todos sus asuntos importantes referentes a las tribus y a la milicia de Israel. Había en ella orden y justicia, que provenía de Dios.

En Jueces 5:31 señala que después de esta victoria, “la tierra reposó 40 años”. Claramente la intervención de esta mujer de Dios valerosa y llena de fe, trajo paz por mucho tiempo.

Lamentablemente, después de su muerte, nuevamente Israel tuerce su corazón y se vuelve a otros dioses.

Por Área Temas Bíblicos