Por Pastor Presbítero Víctor Inzunza Ruíz
Iglesia Metodista Pentecostal de San Carlos
La reflexión se basa en el pasaje de Hechos 27:18-26, donde el apóstol Pablo enfrenta una violenta tempestad rumbo a Roma. Aun en medio del peligro, Pablo mantiene su fe y transmite ánimo a todos los que viajaban con él, confiando plenamente en la promesa de Dios de que no habría pérdida de vidas, aunque la nave se perdería.
El autor destaca que, así como la tripulación debió arrojar la carga al mar para sobrevivir, en la vida espiritual también es necesario despojarnos de todo aquello que se transforma en un peso: riquezas, deseos carnales y pecados que pueden llevarnos al naufragio espiritual. Se compara la experiencia de Pablo con la de Jonás, mostrando la diferencia entre obedecer a Dios y desobedecer. La reflexión enfatiza que el verdadero creyente, aun rodeado de dificultades o personas que no creen, puede ser instrumento de bendición y protección para otros.
El mensaje central es confiar en Dios, no temer en medio de las tormentas y mantener la fe, sabiendo que Cristo es el capitán de nuestra vida y nos conducirá con seguridad al puerto eterno.
Fuente: Revista LVP Enero año 2014 págs. 16-17 (Extracto de reflexión)
