En el año 1956 nació en su hogar ubicado en Culenar, lugar donde también creció y fue formado junto a su familia. Hijo de don Miguel Ángel Soto Soto y de doña Juana María Ibarra Soto, fue el tercero de ocho hermanos. Con sencillez y alegría solía decir que era “la oveja blanca” de la familia, porque era el único que servía al Señor, agregando con humor: “aunque mi color de piel dice lo contrario”.
Desde muy joven trabajó esforzadamente en el campo junto a su padre, dedicándose a las labores de siembra. Más adelante, al formar su hogar, comenzó a trabajar con su flota de camiones, a los que cariñosamente llamaba “sus mulitas”, reflejando así su espíritu trabajador, perseverante y sacrificado.
Formó una hermosa familia junto a su amada esposa, María Machuca Meléndez, con quien tuvo tres hijos: Israel Soto Machuca, Clara Soto y David Soto. En medio de su caminar vivió también el profundo dolor de la partida de su hijo mayor, Israel, a quien Dios llamó a Su presencia a la edad de tres años.
Su vida estuvo marcada por la humildad, el esfuerzo y el amor a la Obra del Señor. La comuna de Navidad, en la sexta región del Libertador General Bernardo O’Higgins, vio nacer y crecer el trabajo metodista pentecostal durante la década de los sesenta, cuando el Pastor Eleazar Seguel Cabezas envió desde la Iglesia de San Antonio obreros para evangelizar esta localidad.
Con el paso del tiempo, los hermanos comenzaron a extender el mensaje del Evangelio en distintos sectores como Pupuya, Matanzas, Rapel, La Boca, Las Brisas, Maitén, Licancheu y La Centinela, permaneciendo siempre bajo la administración de la Iglesia de San Antonio.
El año 2008, durante las Conferencias de Maipú, el Pastor Eleazar Seguel presentó al hermano Oficial Diácono Miguel Soto Ibarra como pastor para la Iglesia de Navidad, nombramiento que fue de gran bendición para el naciente pueblo de Dios.
Junto a su esposa conformaron un matrimonio pastoral dedicado al servicio del Señor, trabajando con amor, sencillez y fidelidad en el cuidado de la iglesia y de las almas. Su testimonio de vida, esfuerzo y compromiso con la Obra quedará como un legado para su familia, la congregación y todos quienes tuvieron el privilegio de conocerle.
Informa: Yenifer Calane | Corresponsal sector 7




