Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día

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El sábado 30 de septiembre en la Iglesia de Osorno Vicente Reyes administrada por nuestros Pastores Fernando Stuardo y Marisol Ferrada, se realizó el aniversario número 58 del Coro General en donde junto al Coro de la Iglesia Teniente Merino, Puerto Montt, y al Coro del anexo de Puente Alto se congregaron para alabar y bendecir el nombre de nuestro Señor.

El servicio, coordinado por el hermano Pablo Toledo, comenzó a las 19.40 horas entonando el himno “Cual faro en el mar”. Posteriormente se realiza la primera oración en donde se pide que Dios sea quien tome dominio de la reunión y todo lo que se haga sea para honra y gloria de Él. Al terminar se canta el segundo himno ”En los cielos nuestra Patria”.

Después el Coro de Vicente Reyes queda con su primera oportunidad y se pasa el servicio de ofrenda, se entona a alabanza “La Victoria es tuya”. Una vez finalizada su participación se da inicio a las oportunidades: La primera es para nuestros hermanos de Teniente Merino quien en representación de nuestro Pastor Julio Mollo, ausente por problemas de salud, queda con la Iglesia nuestro Hermano Hernán Cuevas con unas palabras de gratitud. Luego se dan oportunidades en solitario para cantar y agradecer al Señor. Una vez terminado esto, el coro canta “Han pasado los meses y los años” y “En Ti confiaré”.

También se contó con la visita de la familia encargada del anexo de Rupanquito, teniendo una oportunidad para cantar nuestra Hermana Soledad Marín.

Se alaba al Señor con unos Coros y queda nuestros Hermanos del anexo de Puente Alto con su oportunidad entonando las alabanzas “Como un rayo fugaz” y Grande es tu amor”.

La presencia del Señor estuvo en cada cántico visitando las vidas de aquellos que le dejaron entrar siendo una reunión gloriosa.

La palabra de Dios estuvo a cargo de nuestro Pastor Fernando Stuardo, quien habla sobre “¿Por qué alabar a Dios? Exhortada en Salmos 139:1-6. Una vez más el amor de Dios para con su pueblo queda en evidencia y nos habla a través de su palabra siendo ésta una enorme bendición.

Posteriormente, al término del mensaje el Coro anfitrión nuevamente queda con una oportunidad entonando la alabanza “En nombre de Jesús”  y se realiza una ofrenda de amor. Se termina el servicio cantando “Alaba”.

Dios es grande y para siempre es su misericordia y durante 58 años alabándole hemos sido testigo de su poder, misericordia y gracia. Eben-Ezer hasta aquí nos ayudó Jehová.

Bet-sua Stuardo, Comunicaciones IMPCH Sector 20.