El voluntariado cristiano: Damas cristianas “Rosa de Sarón”

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“El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; comprometido para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad”. Romanos 12:1-13

El voluntariado responde a una inspiración neta de amor, manifestado en el deseo superior de ayuda al prójimo. Existen variadas formas de expresar este sentimiento cristiano, donde el compromiso y adhesión personal de muchos de nuestros miembros se hace presente en los lugares más inimaginables.

En este reportaje conoceremos el ejemplo de dos integrantes de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile que buscan hacer bien en dos distintas especialidades.

DAMAS CRISTIANAS ROSA DE SARÓN

Esta agrupación de damas del voluntariado hospitalario busca llegar a los que sufren, entregando un mensaje de esperanza y ayudando con los medios materiales a quienes lo necesitan.

Se turnan en las labores que realizan en el Hospital, una de ellas visita la unidad, “Alivio del dolor”, en donde llegan las  personas que padecen de cáncer, en este lugar especial, reciben su tratamiento, mientras el familiar que acompaña al enfermo espera en la sala destinada para Ellos. Es ahí donde las voluntarias realizan su labor, servir con amor un vaso de chocolate, leche o té y una porción de galletas, hablarles del Señor, presentar a Jesús como único Salvador, a quien pueden recurrir en medio del dolor, de la desesperación y de la desesperanza, Los pacientes y acompañantes se van agradecidos, recibiendo un abrazo, un beso y la bendición del Señor.

A veces los pacientes en su desesperación y angustia por la situación por la que están pasando piden ser ungidas, recibiendo en esa oración paz y fortaleza. Es por eso que cuando vuelven a la cita con el doctor las buscan nuevamente, para expresarles que se sienten tan agradecidas, porque lograron  conciliar el sueño tranquilo, porque se sintieron fortalecidas con la oración, por el cariño y por ese especial abrazo.

Otra de las labores importante que cumplen estas voluntarias es entregar asistencia espiritual a los hospitalizados visitándoles sala por sala, buscando quien  necesita de ellas, orando, ungiendo y entregando la palabra de Dios. Además de lo espiritual apoyan a las necesidades de los pacientes, aportando ropa para bebes recién nacidos que carezcan de ella, entregando pijamas, ropa, productos de higiene, a personas que llegan a hospitalizarse y no tienen como cumplir con los requerimientos, se les presta ayuda a personas que no cuentan con sus familias se entregan pañales en los casos que así lo necesiten, tazones, cubiertos, azúcar, papel higiénico y así tratando de cubrir sus las necesidades materiales de los pacientes, pero sobre todo cubrir sus necesidades espirituales.

En el Hospital Las Higueras de Talcahuano, trabaja un grupo de voluntarias, entre ellas destacamos a la Pastora, Luz del Carmen Rodríguez Herrera, viuda del Pastor Santiago Valdebenito Zúñiga, de la Iglesia de Presidente Bulnes-Hualpén. Al fallecer su esposo, comenzó a proyectar que sería de su vida, que haría con su tiempo que le quedaba. Un día recibió una invitación de la hermana Anita Ortiz, de la Iglesia de Hualpén, para que se uniera a las filas de las “Damas Cristianas Rosa de Saron”, invitación que acepto y hasta el día de hoy trabaja con amor y dedicación.

Un lugar especial donde el Señor la llevó a trabajar dentro del hospital en la unidad de “Diálisis”, decisión que ella no quería aceptar, ya que su esposo pasó por esta etapa durante dos años e iban a venir muchos recuerdos nostálgicos hacia ella, sin darse cuenta que allá la necesitaba el Señor, ya que por su experiencia ella sabía las necesidades de un paciente que se dializa. Es así como cada día viernes por la tarde, ella  junto a sus compañeras llegan al Hospital Las Higueras de Talcahuano al lugar de Diálisis. Allá sus pacientes la esperan, ya que además de llevar la palabra de aliento, el consejo, fortaleza y esperanza, lleva dulces que regalan junto con textos bíblicos, también se hacen parte de esta bendición las enfermeras y todo el personal que trabaja en ese lugar.    

Fuente: Revista La voz Pentecostal N° 56 año 2018, página 51 – 52   

Reportaje: Hna. Ester Valdebenito Rodríguez.