Obispo Manuel Umaña Salinas (1933-1964) 

El avance de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile fue impresionante, se puede observar que ya son varias las zonas del país que se encuentran cubiertas, lamentablemente en la década de 1930 se producen serias diferencias dentro del liderazgo del pastorado, lo que llevó a que la Iglesia se separara, un grupo continuó siguiendo el liderazgo del Pastor Hoover, y formaran la Iglesia Evangélica Pentecostal, el resto de los pastores con sus congregaciones continúan como Iglesia Metodista Pentecostal de Chile bajo el liderazgo del Pastor Daniel Venegas de Concepción, durante algunos meses, pero es innegable que la persona del Pastor Manuel Umaña Salinas (Pastor de la Iglesia de Jotabeche) va teniendo cada vez más importancia, convirtiéndose de esta manera en un líder innato dentro de la Iglesia, hasta tomar paulatinamente la dirigencia nacional a su cargo.

    Durante el período en el cual estuvo al frente de la Iglesia, el Pastor Umaña Salinas ésta comienza a desarrollarse tanto a nivel de su Iglesia local como a nivel nacional, con un sin número de locales entregados de la Iglesia de Jotabeche para convertirse en iglesias matrices con sus propios pastores, además de otras grandes ciudades, pueblos e incluso campos del país.  Nuevos Locales de “Casa de Dios y Puerta del Cielo” en la década de 1930 a 1940 se abren en Laja, Renaico, Nancagua, Chillán Viejo, Collipulli, Temuco, Lautaro, Nueva Imperial, Carahue, Illapel, Isla de Maipo, La Granja, Sewell, Caletones, Machalí, Peumo, Arauco, Negrete, Puerto Saavedra, Victoria, Osorno y Traiguén. Además se fundan las Iglesias de Valdivia y Puerto Montt. Las Iglesias más grandes empiezan a ampliar su circuito y la presencia Metodista Pentecostal se hace notar en las comunidades, reavivando la fuerte oposición de la iglesia dominante y al mismo tiempo la defensa de los grupos de libre pensadores y corrientes políticas laicas.

Se recuerda en estas líneas a los beneméritos pastores a cargo de aquellas primeras obras, que tanto fruto han entregado para la Iglesia. Además del Pastor Umaña, de la Primera Iglesia de Santiago, quien también ejercía como Superintendente General de la Misión, a los pastores José Mateluna Berrios pastor de la Iglesia en Rancagua y su extenso circuito; al Pastor Domingo Taucán y su enorme obra en los alrededores de Chillan. Al Pastor Luis Pincheira, de la Iglesia de Temuco y que se extendiera hasta Puerto Montt, el Pastor Daniel Venegas en la ciudad de Concepción y sus zonas aledañas con un agotador e incesante trabajo, abriendo locales, dirigiendo congregaciones. También están en la administración la figura del  Superintendente de Distrito en aquellas zonas, a saber: Pastor Umaña de Rancagua a Valparaíso, Pastor Mateluna de Rancagua a Chillan, Pastor Taucán de Chillán a Temuco y Pastor Pincheira de Temuco a Puerto Montt. Con medios materiales muy precarios, y sistemas de transportes caros e incómodos; en comunidades que no les eran precisamente propicias; con Iglesias pequeñas y de escaso aporte material, estos ilustres hombres de Dios dieron lo mejor de sus esfuerzos para la honra del Evangelio y crecimiento de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile en esta década.



Como no recordar a tantos varones y damas del Señor que, con dedicación y sacrificio, consagraron sus vidas a la extensión de este bendito Reino de Dios;  para alcanzar con el Evangelio hasta lo que hoy es la Décima Región de Los Lagos, una verdadera hazaña considerando que los viajes de aquel entonces no tienen la más mínima comparación con las comodidades existentes hoy.

    La obra prosigue y entre 1941 y 1950 se extiende poderosamente en Santiago, Valparaíso, Concepción y sus alrededores, y además en las localidades de Lo Espejo, Malloco, Copiapó, San Javier, Molina, San Clemente, Santa Bárbara, Curanilahue, San José de Maipo, Chimbarongo, Calama, El Noviciado, San Miguel, Codegua, Coelemu, Rahue, Coihueco, Coronel, Duqueco, Renaico, Corral, Miraflores, Sauzal, Yumbel, Penco, Fresia, Rancagua y Santa Cruz, por nombrar algunos lugares.



En 1950 se celebra en la ciudad de Tome una muy importante Conferencia Anual, pues en ella se adoptan acuerdos de trascendencia para el futuro de la Iglesia. Allí se estableció que los cargos del ministro de Dios empezarían en un escalafón con el grado de obrero y terminaría en el Presbiterio, había distancia de un número suficiente de años para probar el trabajo y experiencia de aquel que es ascendido. Igualmente se creó el cargo de Obispo y fue honrado el Superintendente General a la fecha, Reverendo Manuel Umaña Salinas, siendo de esta forma el primer Obispo de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile y el primer Obispo Pentecostal chileno. Máximo cargo en la actualidad de la Iglesia Metodista Pentecostal tanto en Chile, como las iglesias filiales de países extranjeros, de hecho la Iglesia Metodista Pentecostal de Argentina, que trabaja en forma independiente conserva esta figura de Obispo como su máxima autoridad nacional, en la vecina República.

Al comenzar la segunda mitad del presente siglo, la Iglesia se encuentra floreciendo, pujante, llena de poder que había recibido de Dios en 1909. A las congregaciones que ya se habían extendido en las décadas anteriores y que siguieron un fuerte ritmo expansivo, se agregaron las de localidades como Las Condes, Curacaví, Vallenar La Serena, Nos, La Estrella, Villa Alegre, Santa Ana de Queri, Quimes, Quirihue y, en el extremo sur, Río Frío y Villarica. También empieza la expansión Internacional, con el establecimiento de Iglesias en Oruro, Bolivia y en Mendoza, Argentina. Durante este periodo la Iglesia se apresta a celebrar sus 50 años de existencia en Chile. Tal celebración se efectúo en el mes de Septiembre de 1959, con reuniones y desfiles en diversas ciudades del país, siendo la más importante la del Cincuentenario, efectuada en Santiago, con un impresionante desfile de más de 60.000 personas, realizado el Domingo 13 de Septiembre de ese año.

Simultáneamente en 1959 comienza una fase de extensión entre Temuco y Valdivia que habría de ser muy significativa para la obra de la Iglesia. Así tenemos que desde el pueblo, en aquel entonces, hoy ciudad de Villarica, se empieza un trabajo misionero que abarca muy especialmente a las comunidades mapuches, haciendo que cada vez sean más cortas las distancias entre los pueblos en que se establecen las Iglesias con pastores.

La década de 1960 traería grandes cambios al mundo, a Chile y muy especialmente a nuestra Iglesia. Al natural crecimiento ya experimentado en los años anteriores, se produce en esta etapa la fuerte explosión de nuevas Iglesias en Chile y en las filiales, especialmente en Argentina.

En Chile se fundan las Iglesias de Arica, Iquique, Tocopilla, Serón y Los Vilos en el norte. En el centro y sur, las de Villa Alemana, Quilpué, Las Ventanas, Peñalolén, Santa Cruz, Molina, Yungay, Cañete, Curacautín, Lanco, Puerto Natales, San Fabián de Alico, Pilpilco, Loncoche, Río Bueno, Purranque, Los Muermos, Castro, Puerto Aysén, Ancud, Quellón y Ñipas.   Y en Argentina, la obra se extiende a Buenos Aires y otras Iglesias en Mendoza, Bahía Blanca, Rosario, Tucumán, Santa Fe, Torquist, Cipolletti, Río Negro y Comodoro Rivadavia. 

El 2 de agosto de 1964, fallece el Pastor y Obispo Manuel Umaña Salinas, debiendo elegir con este acontecimiento al sucesor del Obispado de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile.

 

Obispo Mamerto Mancilla Tapia (1965-1985)

En las conferencias de Valparaíso en el año 1965 es elegido en el máximo cargo el pastor de la Iglesia de Temuco Reverendo Mamerto Mancilla Tapia, quien con una gran visión comienza a desarrollar una nueva etapa dentro de la Iglesia. Muy preparado intelectualmente y de increíble condiciones humanas, el incansable pastor viajero, recorrió extensas zonas del país, por lo general en ferrocarril, visitando las diversas Iglesias, impregnándose de la realidad de las diferentes congregaciones a lo largo y ancho del territorio nacional, junto con esto el Obispo Mamerto Mancilla Tapia ve como la Iglesia se establece casi en la totalidad del territorio chileno, a lo que se agrega un fuerte impulso al trabajo misionero en Argentina, junto con Perú, Bolivia y Estados Unidos. El Obispo Mancilla trabaja arduamente en el ámbito teológico preparando Estudios Bíblicos para los pastores, siendo estos de mucha bendición doctrinaria en todo el país y hasta donde lleguen sus escritos. El equipo ministerial que apoyó la obra del Obispo Mancilla estuvo compuesto por varios Pastores que colaboraron en su gestión entre los que se pueden mencionar a: José Alfredo Ramírez Boanagers (Iglesia de Pudahuel), Eleazar Seguel Cabezas (Iglesia de San Antonio), Sergio Lagos Lagos (Iglesia de Curicó), Domingo Guzmán (Iglesia de Parral), Sergio Reynero (Iglesia de Chillán), Julio Assad Gilberto (Iglesia de Puente Alto), Gustavo Vásquez Pérez (Iglesia de Conchalí), Abraham Beltrán Padilla (Iglesia de Pitrufquén), David Suárez Hernández (Iglesia de Cóndores de Chile y luego de la Iglesia de San Bernardo - Esmeralda), Marcelino Vera Cárcamo (Iglesia de Osorno), Salomón Kuncar C. (Iglesia de Mulchén), Alejandro Pino R. (Iglesia de Puerto Montt), Celestino Cabrera (Iglesia de Valdivia), Patricio Peñailillo (Iglesia de Viña del Mar-Santa Inés) e Ismael Bascur Naveu (Iglesia de Villarrica), por nombrar algunos, en realidad varios de estos pastores desarrollaron su ministerio en más de una Iglesia.

La década de 1970 trae consigo la fundación de nuevas Iglesias en Chile y el extranjero, se agregan en el territorio nacional las de: Pueblo Hundido, Chañaral, Pirque, San José de Maipo, Santa Cristina (actual comuna de El Bosque), Cóndores de Chile, Padre Hurtado, Temuco – Santa Rosa, Monte Aguila, Paillaco, Cancura, Frutillar, Chile Chico, Coyhaique, Ovalle, Peñaflor, Zúñiga, Panguipulli, Chiguayante, Pichilemu, Con-Con, El Belloto, Larmahue, Quinta de Tilcoco, Puente Negro, Huepil, Cabrero, Purén, El Ñady y otras cuantas en el área Metropolitana de Santiago.

Mientras que en Perú la Iglesia ya está establecida en las ciudades de Arequipa y Tacna, en Argentina la obra se establece en las ciudades de Olavarría, Trelew, Pico Truncado, Junín de los Andes, San Carlos de Bariloche, Rosario y San Martín de Los Andes.

Este próspero crecimiento no se detiene y a lo largo de la década de 1980 se van agregando más Iglesias en diferentes ciudades y localidades como: Caldera, Los Rulos (hoy María Pinto), Cobquecura, Empedrado, Vara Gruesa, Chanco, San Nicolás, Bulnes-Tres Esquinas, Portezuelo, Rafael, Trehuaco, Dichato, Villa Santa Rosa de Penco, San Pedro, Santa Juana, Tirúa, Lebu, Vilcún, Nueva Toltén, Pailahueque, Cunco, Pucón, San José de la Mariquina, San Pablo, Los Lagos, La Unión, Casma, Puerto Varas, Llanquihue, Quellón, Chaitén, Chonchi, Maullín, Calbuco, La Junta, Puerto Gadual y Porvenir. En los otros países sigue creciendo, en Argentina llega ya a un total de 45 Iglesias, en Perú y Bolivia son 8 Iglesias en cada país aproximadamente, en Estados Unidos ya hay 2 y en Uruguay 1 Iglesia.

El Obispo Mamerto Mancilla Tapia continuó al frente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, hasta 1985, año en que en las Conferencias Extraordinarias en la Iglesia de Concepción-Lorenzo Arenas es electo un nuevo Obispo, en este caso el pastor Javier Vásquez Valencia, comenzando un nuevo período dentro de la Iglesia.

 

Obispo Javier Vásquez Valencia (1985-2003)

El Obispo Vásquez desarrolló un intenso trabajo administrativo, creando diversos cargos para que estuvieran al servicio del buen funcionamiento de todas las Iglesias del país, es durante su gestión cuando se crean los Sectores a través de los cuales sigue funcionando en la actualidad la Iglesia, además los Superintendentes de Distrito tienen un territorio más concentrado, para que el espacio geográfico sea mejor atendido por los pastores.

Durante su período se produce el fallecimiento del antiguo Obispo Mamerto Mancilla Tapia el año 1988, quien seguía trabajando como pastor titular de la Iglesia de Temuco Calle Zenteno, el reconocimiento póstumo a quien fuera un gran Siervo de Dios fue extraordinario, congregando en Temuco, a cientos de personas provenientes del territorio nacional e incluso del extrajero, que reconocían en él la trayectoria de un verdadero discípulo del Señor.

También durante la gestión del Obispo Vásquez se desarrolló un programa de trabajo tendiente a lograr que las autoridades nacionales de Chile  velaran por el respeto y la igualdad de culto, donde se trabajó en conjunto con otras Iglesias hermanas, Pastores y Obispos, pues hasta fines del siglo XX las Iglesias chilenas tenían reconocimiento pero como instituciones de derecho privado, eso significaba que tenían una categoría jurídica semejante a una agrupación deportiva, o un club de entretenimiento, por lo cual las congregaciones estaban en desmedro frente a la Iglesia mayoritaria en el país, aún cuando efectivamente las comunidades evangélicas representan sectores de una minoría religiosa, esta minoría no deja de ser significativa, teniendo en consideración que se ha mantenido en un acelerado crecimiento que la ha ido posesionando como una activa comunidad dentro de la sociedad chilena, y en algunas comunas del país como en la zona de la Provincia de Arauco, en la Región del Bío Bío , la fe evangélica es mayoritaria. Junto con su arduo trabajo por lograr conquistas de igualdad jurídica para la Iglesia, la administración del Obispo Vásquez sigue trabajando en el ámbito nacional, y se logra comenzar a trabajar en otros países como son Brasil y Uruguay, en Sudamérica.

Sus luchas por la igual jurídica logran tener resultados con la promulgación de la Ley de Igualdad de Culto y la creación de la Personalidad Jurídica de Derecho Público para las Iglesias Evangélicas, esto se ve concretado en el gran anhelo del Obispo Vásquez cuando la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile el 3 de Enero de 2001 por Decreto Supremo No. 303 del Ministerio de Justicia y en apego a las normas legales de la Ley 19.638, pasa a constituirse como IGLESIA METODISTA PENTECOSTAL DE CHILE DE DERECHO PUBLICO con la inscripción respectiva en ese Ministerio bajo número 00043.



Junto a su labor como Obispo propiamente tal, destaca también por su gestión como pastor frente a la Iglesia de Jotabeche en Santiago, donde logra establecer diversas obras dentro de dicho circuito y en 1967 (antes de ser Obispo) ya había comenzado la construcción de uno de los templos más grandes de América Latina, lugar del Servicio de Acción de Gracias, que se celebra en el mes de septiembre, con motivo de los festejos por la Independencia Nacional. Estos Servicios de Acción Gracia tienen sus propias versiones en diversas zonas del país donde las Iglesias Evangélicas en conjunto, ruegan a Dios por la Patria, este hecho es muy significativo, porque en la actualidad forma parte incluso de los programas de festejo oficiales en varios lugares del territorio nacional.

El 25 de julio del año 2003, duerme en los brazos del Señor el Obispo Javier Vásquez Valencia.

 

Obispo Bernardo Cartes Venegas (2003-Actualidad)

Al fallecer el Obispo Vásquez, de acuerdo a los Estatutos, se cita a Conferencia Extraordinaria en la ciudad de Santiago, para elegir las nuevas autoridades. El 25 de septiembre de 2003, es elegido por amplia mayoría el Vicepresidente de la Iglesia, Reverendo Bernardo Cartes Venegas como el nuevo Obispo, quien se desenvolvía como Pastor de la Iglesia en la Ciudad de Cauquenes.

Durante su administración El Obispo Bernardo Cartes Venegas se ha destacado por recorrer las iglesias del país y el extranjero, como por ejemplo en Argentina ha estado en las Iglesias de Villa la Angostura, Bariloche, Neuquén, Neuquén Confluencia (Iglesia sede del Obispo de la República Argentina), Esquel, Río Mayo. En Perú en la Iglesia de Tacna, además de las nacionales tanto en el extremo norte como en el extremo sur, destacando sus visitas ministeriales a las Iglesias de Arica, en la Undécima Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo y la  Duodécima Región de Magallanes y la Antártica Chilena, quedando en los registros las hermosas visitas a estos lugares como lo fue a los hermanos de Lonquimay. En algunos casos era la primera visita de un Obispo de la Iglesia a estas apartadas zonas. 

Ha compartido en las respectivas Conferencias de las hermanas Iglesias de Argentina y Perú. También se han formado nuevas obras en Arica-Cerro La Cruz, Arica-Carlos Ibáñez, Huasco, Los Andes-Patagual, Valparaíso Placilla, El Tabo, Navidad, Cerrillos, Melipilla-Huilco Alto, Melipilla-Ugalde Cordillera, El Bosque-Villa Carrera, Pudahuel-Nueva Esperanza, Pudahuel-Obispo Umaña, Villa Jardín Lo Prado, Cerro Navia, La Pintana-Raúl del Canto, Quinta de Tilcoco, Doñihue-Lo Miranda, Coltauco, San Vicente de Tagua Tagua-Pueblo de Indios, Sagrada Familia, Curicó Sur, Santa Helena, Santa Rosa, Talca-Sur, Talca-La Obra, Yerbas Buenas-Buena Fe, Curanipe-Pelluhue, Bulnes-Santa Clara, Hualqui, Talcahuano-Sur, Temuco-Centro, Temuco-Pedro de Valdivia, Temuco-Labranza, Ercilla, Vilcún-Cajón, Osorno-Villa Misión, Purranque-Corte Alto, Purranque-La Palmera, Puerto Montt-Villa Alerce, Ancud Fátima, Puerto Porvenir, siendo la más austral en Puerto Williams.

También en esta etapa los Estudios Bíblicos se vuelven a desarrollar en los distintos sectores personalmente por el Obispo, lo que ha permitido que se haga presente a lo largo del año en distintos sectores donde los pastores reciben las enseñanzas bíblicas, aprovechando la oportunidad para fortalecer lazos de comunión entre el pastorado en general. Las Conferencias han vuelto a desarrollarse en diferentes lugares; Santiago (2004), Osorno (2005), Concepción (2006), San Bernardo (2007), Maipú (2008), Talca (2009), Los Ángeles (2010), Puerto Montt (2011), Punta Arenas (2012) y Chillán (2013).

Otros de los aspectos destacados durante su gestión es la adquisición de las Oficinas Generales de la Iglesia en pleno centro de la capital, desde la cual se efectúan las funciones administrativas nacionales e internacionales, asimismo, las acciones para relacionarse y crear lazos fraternos con algunas Iglesias Evangélicas del ámbito nacional, como son la Iglesia Evangélica Pentecostal, Iglesia Pentecostal de Chile, Iglesia Unida Metodista Pentecostal, Iglesia Metodista de Chile, Ejército Evangélico de Chile, Iglesia Cristiana Pentecostal de Chile, por nombrar algunas.

Han transcurridos 100 años de Historia, donde el poder del Espíritu Santo se ha movido dentro de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, y ha sido también una instancia de bendición a algunas naciones extranjeras. De ser unos cuantos creyentes durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, actualmente Chile cuenta con cientos de miles de creyentes evangélicos, producto indiscutible del trabajo misionero que vino como consecuencia del derramamiento en este país del poder que se evidencia en los testimonios del Libro de los Hechos en la ciudad de Jerusalén, en los primeros años de la historia de la Iglesia.

Los evangélicos entonces no son tan recientes como algunos pretenden hacerlos parecer, si se es minucioso y lector de las Escrituras, se puede apreciar que sus postulados ya estaban presentes en la Iglesia del primer siglo, donde las señales y prodigios son una constante, producto de la búsqueda sincera de la Presencia de Dios en sus vidas.

Un siglo de historia en Chile, pero una historia cuyo final se proyecta hacia la eternidad, donde los salvados habrán de morar con su Creador. Desde las altiplánicas tierras de las regiones del norte, las zonas desérticas, las ciudades portuarias, los valles centrales, la Cordillera de Los Andes, la Cordillera de la Costa, las tierras del sur, las islas, los canales, la Patagonia y las frías tierras australes, tanto campos como ciudades, han sido testigos del transitar y pregonar de hombres y mujeres que una vez que han tenido en sus vidas el Don de la Salvación y el poder del Espíritu Santo, no han podido callar lo que han visto y oído y comparten por gracia, lo que por gracia han recibido.

 

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”

Hechos 1: 8